Uno de los factores importantes a la hora de fabricar cerveza artesana, es el color que tendrá en relación al tipo de maltas usadas. ¡Te damos algunas claves!
El mundo de la cerveza artesana nos ofrece gran variedad de colores que van desde un negro intenso a un claro dorado. Es complicado establecer un color exacto debido a las diferentes percepciones, las limitaciones de los sistemas de medición o el tipo de maltas usadas. Para entender mejor la medición del color de la cerveza artesana haremos un breve recorrido por la historia.
Joseph Williams era el hijo de John Locke Lovibond, un conocido cervecero de Greenwich, Inglaterra que, a finales del siglo XIX, quiso encontrar un método para asegurar la calidad de sus cervezas. Así, en 1883, creó el primer colorímetro del mundo. Esta escala, conocida con el nombre de su creador, Lovibond, se usó durante mucho tiempo hasta que fue sustituida por sistemas más modernos.
A mediados del siglo XX se crearon otros sistemas que lo reemplazaron, como el Standard Reference Method (SRM). Es el método americano propuesto por la American Society of Brewing Chemists (ASBC). Los europeos también desarrollaron su propio sistema para cuantificar el color de la cerveza artesana. El sistema europeo se denominó European Brewing Convention (EBC).
Sin adentrarnos mucho en temas técnicos para la medición del color, destacaremos la malta como el ingrediente que otorga el color de nuestra cerveza artesana.
La malta se consigue mojando cebada, así empieza a germinar. Este proceso de germinación concluye cuando se seca la malta.
Pues bien, la duración de la germinación y la temperatura del secado son factores que determinan el aroma y color de la malta, que influirá directamente en el color final de la cerveza.
Dependiendo de la temperatura del secado, conseguirás una malta más amarilla, tostada, negra... y ello influirá en el color de la cerveza artesana: rubia, dorada, tostada o negra.
La cerveza artesana se puede elaborar con un solo tipo de malta, pero lo normal es que se usen dos o tres maltas diferentes. Las maltas llevan los nombres de los tipos de cervezas que se elaboran con ellas: Pilsen, Pale Ale, Munich (también se conocen por sus características como chocolate o aromática) etc.
Las maltas base (Pilsen, Pale) aportan un color amarillo pálido base, mientras que las maltas coloreadas (Cristal, Chocolate, Negra) dan más cuerpo, carácter y color.
Estas maltas más oscuras son producidas por el efecto de las temperaturas más altas en el proceso de secado.
Si quieres realizar una medición, es recomendable comparar visualmente una cerveza cuando la luz natural sea más intensa, por ejemplo al medio día, pero nunca con luz solar directa, ya que esto podría dificultar y variar la medición.
Si quieres ser un fabricante de cerveza artesana gracias a nuestros Kits de cerveza casera, también te recomendamos que, además del color, tengas en cuenta aspectos como la luminosidad u oscuridad de la cerveza.
Si quieres conseguir un color concreto en tu cerveza artesana no olvides considerar el tipo de malta que vayas a usar, ya que, como hemos explicado, de ello dependerá el tono que adquiera tu cerveza. Elige entre los distintos tipos de malta que existen para conseguir el color que desees tras el proceso de germinación y secado de la malta.